Personalmente, el 2011 fue un año que se llevó mucho y como que a cambio, trajo bastante.
Enero empezó con un golpe duro luego de haber perdido a quien durante casi seis años había sido mi compañero de vida. A pesar de que no estuviéramos juntos, seguía sintiendo un amor muy profundo mezclado con rencor hacia quien había sido mi esposo.
Este evento abrió una especie de vacío en mi alma que nada ni nadie podía llenar y un dolor que ningún medicamento podía aliviar. Los meses siguientes transcurrieron entre trabajar en sanar, seguir girando con el mundo y encontrarle un sentido a todo lo que me rodeaba.
Luego de haberse llevado algo tan grande, el 2011 me dio la alegría de hacer un vuelo inolvidable dentro de un ambiente increíble. Logré algo que perseguía desde hace mucho, un récord nacional. Así fue que el 9 de abril, volé 160 km desde La Victoria a San Carlos para establecer una nueva marca.
Fue un vuelo muy compartido, tanto con los pilotos que volaron ese día, como con los demás que acompañaron en la frecuencia de radio desde otros lugares, el apoyo en tierra y quienes posteriormente, conocidos y desconocidos, disfrutaron de mi historia.
No sólo fue un logro en mi carrera, sino un logro personal que me llenó mucho y creó un vínculo especial con quienes volé ese día.
El resto del año transcurrió en una corta gira por Asia y Europa sin ningún resultado digno de resaltar, volver a Venezuela a continuar con la vida y seguir sanando.
| Con San Carlos al fondo el día del récord |
Casi finalizando el año, vino otro regalo y fue haber ganado la pre-copa del mundo en Argentina y un segundo lugar en la serial en la pre-válida en Nirgua.
| En Corea del Sur |
El 2011 se llevó mucho y trajo mucho. Me enseñó a tener otras prioridades y a valorar más que nunca lo que tengo y quien soy. Este año, me enseñó en quién confiar y en quién no, que quien menos pensaba iba a resultar siendo la mejor de las amigas, que se heredan cosas más valiosas que bienes materiales, que no importa el título que te dé la sociedad sino quien uno realmente es, que los puntos y los trofeos no valen nada si uno no se siente ganador, que hay nuevas oportunidades para ser querido, y sobretodo... que todo pasa.
Gracias a quienes estuvieron ahí cuando más los necesité, a quienes no estuvieron, a quienes ayudaron, a quienes obstruyeron, a quienes dieron y a quienes quitaron.
| Par de jevas divirtiéndose |
2011 me quitó y me dio, pero me enseñó que 2012 será un año increíble porque así lo postulé y porque ésa será mi meta.